Agua cristalina de una piscina

¿Mantener la pileta durante el invierno?

Introducción

¿Qué debemos hacer con nuestra pileta cuando llega el invierno? ¿Dejar la piscina con agua o vaciarla? Si dejamos el agua, ¿debemos mantenerla limpia? ¿O podemos dejar que se descomponga para luego limpiarla más adelante?

Por qué no debemos vaciar la piscina

Provoca un gran gasto de dinero: Vaciar la piscina al finalizar el verano supone tirar agua que habrá que volver a rellenar más adelante.

Provoca posibles problemas estructurales: Al vaciar la piscina se elimina la presión que ejerce el agua sobre el fondo y las paredes, lo que puede provocar problemas estructurales en la piscina como la aparición de grietas en las paredes. Además, la estructura queda expuesta a las inclemencias del clima, pudiendo de esta manera dañarse la pintura.

No es amigable con el medioambiente: Las piletas que no hacen uso de un ionizador solar y son mantenidas mediante químicos, provocan un impacto importante en el medioambiente cuando son vaciadas y el agua – junto con sus químicos – es tirada al ambiente.

Por estos motivos, sólo se recomienda vaciar la pileta en caso de que se desee pintar la misma o realizar un mantenimiento que de otra manera no es posible.

Opciones más comunes (pero no recomendadas)

Muchas personas optan por dejar el agua en sus piscinas durante el invierno, pero suspenden su mantenimiento para ahorrar dinero. De esta manera el agua suele llegar a un estado avanzado de putrefacción, y llegada la temporada de verano es necesario realizar una inversión muy grande para devolverla a un estado aceptable.

Por otro lado, están quienes mantienen el agua durante todo el invierno mediante el uso de químicos. De esta manera logran que el agua no se pudra, pero deben realizar una inversión de dinero y esfuerzo constante para mantenerla en buen estado. Además, esto no genera un agua saludable ni es amigable con el medioambiente.

¿Cómo mantenemos el agua en condiciones sin gastar una fortuna?

La manera más económica de mantener el agua en invierno es mediante el uso de un ionizador solar.

Colocando el ionizador un día a la semana, o cuatro días al mes, se podrá mantener el agua impecable, libre de algas, hongos, virus, bacterias e insectos. Además, cualquier suciedad se decantará al fondo para ser removida con facilidad cuando desee con su limpia fondos.

Su pileta se verá fantástica durante todo el año.

El esfuerzo es nulo y la inversión – si aún no cuenta con un ionizador – es mínima.

Al llegar el verano, el agua se encontrará limpia, transparente y saludable, ¡lista para el primer chapuzón!

Y como si esto fuera poco, ¡esta es la opción más amigable con el medioambiente!

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